Hotel Birgsau 3*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Entrada/Salida exprés
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Piscina
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Fitness/Gimnasio
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Actividades
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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Mascotas
Ubicación
A una distancia de 3 km del Hotel Birgsau Oberstdorf, de 3 estrellas, los huéspedes pueden visitar el Moserbahn. Los huéspedes tienen acceso a una piscina climatizada, un centro de fitness y Wi-Fi en zonas comunes.
Este hotel cómodo goza de una ubicación conveniente a poco más de 10 minutos en coche de la Pista de Saltos de Esquí Heini-Klopfer, mientras que lugares de interés natural como Sollereck están a 15 minutos en coche. El Fellhorn-Kanzelwand en Oberstdorf se halla a una distancia de 2 km del Birgsau. Ubicada a unos 20 minutos en coche, la Iglesia Parroquial de María Opferung de Riezlern es un destino turístico divino que no te puedes perder. La parada de autobús más cercana, Birgsau, está a unos 200 metros.
El hotel tiene 28 habitaciones con vistas al jardín y equipadas con una zona de estar. Las instalaciones adicionales incluyen inodoro separado y ducha. Los baños privados incluyen un inodoro separado y una ducha, además de comodidades como albornoces y toallas de baño.
El establecimiento sirve un desayuno buffet por las mañanas. El restaurante Adler-Landhaus Birgsau está en los alrededores inmediatos del hotel.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve la oportunidad de disfrutar de una escapada en el Hotel Berggenuss Birgsau, un rincón idílico en el corazón del valle Stillach, ideal para los amantes de la naturaleza. La experiencia culinaria fue un deleite absoluto; cada mañana me esperaba un delicioso desayuno buffet, donde las especialidades regionales y los frescos productos locales hicieron brillar mis sentidos. Las habitaciones son amplias y acogedoras, aunque la decoración puede parecer un poco anticuada para quién busca algo más moderno. Sin embargo, eso no opaca la magnífica vista que se puede apreciar desde el balcón sur. A pesar de estar un poco aislado y de necesitar el coche para cenar fuera, el restaurante del hotel no decepcionó, ofreciendo platos caseros que destacan la hospitalidad de la región. El personal, aunque correcto, carecía de un poco de calidez, lo que hizo que la experiencia fuera un tanto distante. Aun así, el ambiente tranquilo y las espectaculares vistas amigas del estrés urbano ofrecieron un refugio perfecto para reconectar con la naturaleza y disfrutar de la buena gastronomía. Sin duda, volveré en compañía de amigos o familiares para compartir esta joya en la montaña.